Trabajar en equipo es muy fácil. O muy difícil. Pero es inevitable

Las empresas deben trabajar en equipos, adaptados a su tamaño de corporación y producción, pero como pequeños grupos autónomos que toman decisiones y las realizan. Cada empresa debe ser dividida en los grupos pequeños que necesite pero con capacidad para ser ágiles y tomar decisiones. Y para dar cuenta de ellas y de sus resultados.

Las empresas que solo se basen en sistemas productivos donde una persona mande y todos los demás tengan que obedecer son obsoletas e irán cerrando poco a poco. El concepto válido es el de “Equipo”. Unos meten goles, otros los evitan, alguien organiza pero todos ganan o pierden en relación a otros equipos. Unos suben y otros bajan.

Los integrantes de cada equipo deben tener una referencia cercana y no un superior sobre “el todo” pues con el sistema viejo solo crecen las excusas ante los problemas. Siempre había un responsable claro y máximo que al final es el culpable de que algo o todo salga mal. No hay que depender de uno solo sino de diversos compañeros de equipo que deben procurar el funcionamiento correcto, gestionando pero también decidiendo.

El miedo a la responsabilidad no tiene cabida en una empresa moderna y válida. Quien solo sepa trabajar cuando tiene a un jefe que ordena y organiza no sirve para este tipo de empresas. Se acabó la figura del maestro, del profesor, del sargento, del padre familiar. Ahora cada uno es responsable dentro de su pequeño equipo y demostrar que sabe tomar decisiones válidas. Que sabe encajar y ayudar, que sabe obedecer “al todo”, al proyecto, a la meta, y que sabe darse cuenta de los errores y de los éxitos.


La importancia de la experiencia por las cosas que han ido mal


Gustavo García Brusilovsky (Buenos Aires, 1966) nos dice esto:

La formación previa me ha servido más bien poco. Me ha servido más el sentido común, el saber trabajar en equipo, el saber buscar la gente adecuada, o la experiencia de los últimos cuatro años. 

Sobre todo la experiencia por las cosas que me han ido mal. 

Las que me han ido bien me han ayudado menos. Esta experiencia es la que se debe compartir.

Emprender sí. Pero con asesoramiento y formación

Está de moda emprender, sería la recomendación más sencilla para intentar salir de la crisis de empleo y lograr un país algo más capaz. Pero emprender tiene unas reglas muy claras que a veces no empleamos.

Hay que informarse mucho y muy bien. Del tipo de idea, del trabajo, de clientes, del sector, del lugar, de la formación necesaria, de tu competencia.

Es mucho mejor emprender en equipo de dos o de tres personas.

Hay que valorar muy bien con qué persona nos juntamos para emprender, pues se necesita en el equipo mucha capacidad de trabajo y de sufrimiento.

Hay que analizar los costes e inversión y no depender en exceso de las deudas, pues los primeros meses serán muy duros.

Hay que asesorarse del doble de asuntos de los que ahora contemplas. Pero la ventaja es que han crecido mucho los lugares públicos a donde acudir a pedir ayuda en asesoramiento.

Debes creer en tu proyecto. Y debes saber demostrarlo a todos los demás. Si tu no crees al máximo es imposible que nadie te apoye pues ellos creerán menos que tú y no admiten nunca que titubees o dudes de tus capacidades. Se puede dudar de tu financiación, pero nunca de tus ideas, de tus proyectos, de tus capacidades, de tu trabajo.

No es obligatorio emprender, pero si lo haces recuerda que tras cada caída lo importante es levantarte y sacudirte el polvo.

Se hace queriendo hacerlo

Se hace queriendo hacerlo. Así de concluyente es Teresa Perales en el anuncio de Banco de Sabadell. Así de sencillo o de complicado. Pero depende de nosotros. Por eso puede ser complicado.
Dependemos de nosotros ¿no es maravilloso eso, saber que sobre todo dependemos de nosotros mismos?

Entrena tu vida, haz con ella lo que quieras hacer, exígete más

Entrena tu vida, haz con ella lo que quieras hacer, exígete más y gana a la desidia tu futuro. Solo depende de ti.
Lee las frases de este cartel, todas no te encajan pero alguna si. Elige la que quieras hacer tuya y ponla en funcionamiento. Nadie la pondrá por ti, tendrás que ser tú.
Mira la última "La perspectiva es todo". Busca otra "Sigue tu pasión". "Genera cambios, no excusas". "No necesitas suerte, necesitas moverte". "Equivócate mucho".
Nos dicen incluso que soñemos, que ese bueno soñar, que en nuestras ideas están nuestras posibilidades. Descúbrete y hazte caso. O al menos cree en ti.