Las 3 únicas normas para saber vender

O vendes algo que sea mejor
O vendes algo más barato
O vendes algo diferente y más moderno


Para vender necesitamos conocer muy bien el producto, muy bien a los competidores, que lo que vendas sea diferente y además que sepas explicar esa diferencia, que haya innovación o modernidad, que su precio no sea más alto y siempre más bajo que la competencia aun sabiendo que esto dura poco, y tener carisma de buen vendedor y de mejor profesional.

Ser vendedor es un gran oficio y nada fácil.

Siete consejos añadidos si quiere emprender un nuevo camino

Si va a realizar una inversión, si va a emprender una nueva tarea profesional o empresarial, si simplemente va a realizar un nuevo proyecto de cualquier tipo, meditar le sentará bien. Hay que preguntarse el qué queremos hacer, el cómo lo vamos a intentar, el por qué lo deseamos, el cuando es el momento, el con quien vamos a emprender la nueva acción. Todo básico y de sentido común. Pero sumar consejos puede ser positivo, importante para abrir posibilidades.

Elimine el desorden. Ordene con sensibilidad todo lo que le rodea, incluyendo las cosas y a las personas.

Integre en la medida en que pueda ocio y negocio. Hay que sumar la vida laboral y la personal, para que las tareas pesadas se combinen bien.

Simplifique y racionalice. Haga las cosas de la manera más sencilla y fácil que pueda.

Astucia.  Hay que marcar la diferencia y resolver los problemas a través de la educación y la inspiración.

Autenticidad.  No se engañe. Haga todo de forma y manera que los demás puedan llegar a conocer cómo es realmente usted.

Fascine. Comparta su historia y las historias de personas reales haciendo cosas extraordinarias.

Soledad.  Hay que ser intuitivo pero también hay que saber escuchar los mensajes que nos envuelven y solo los veremos en soledad.

Las 20 profesiones nuevas con más éxito en 2014

Las listas con las 20 profesiones de más éxito circulan como mantras entre internet pues sobre otros lugares es muy complejo decir estos datos. Si las repasamos vemos que nos estamos escapando del mundo sin saber qué decirnos los unos a los otros. Veamos.

Ingenieros, técnicos en producción, comerciales, informáticos y especialistas en salud. Bien, lo esperábamos. Pero a esto añaden los perfiles más especializados y aquí ya nos podemos empezar a poner temblorosos. No aparecen ni carboneros ni fotomecánicos ni conductores de carros. Intentemos entenderlos.

Se buscan especialista de producto; 'controller' financiero; 'senior account manager'; especialista de SEO/SEM; ingeniero comercial; diseñador senior de textil; 'key account manager' de logística y programadores en Java. Además de 'market access'; analista de cartera de riesgos crediticios; key account manager' de nuevas tecnologías; director de marketing on line; ingeniero de planta; responsable de 'business intelligence'; 'retail manager' y director de operaciones. Jodo con los nuevos oficios. Si se traducen verán que no son para tanto.

Somos capaces de competir contra el trabajo oriental. Faltan ideas

Ayer comí en un bufet japonés de esos que han proliferado como setas en otoño. Tenía algo curioso y es que en medio de la cocina abierta servían parrilla argentina. Jope, me dije, estos son del Perú. Podía hincharme a sushi y terminar con unos chorizos criollos, una carrillera de cerdo a la parrilla o unas costillas de ternera con chimichurri.

Así que intenté rascar sobre la idea en busca de los motivos primeros de la iniciativa. Y no me resulto complicado averiguarlo. 

El dueño era un español, nada de japonés u oriental. Español que desde la puerta intentaba atrapar al comensal sin impertinencia peor informándoles de precios y servicios. Y todos los que trabajaban en el comedor y cocina eran orientales inmigrantes contratados para el local. Todos menos uno que era argentino y se dedicaba a la parrilla. Una mezcla casi explosiva, pensé. La decisión era del dueño que intentaba no perder clientes que buscaran carne en vez de pescado, pues le habían abierto un restaurante de parrilla brasileña a pocos metros. Y no están los tiempos para jugársela en una competencia normal.

También los españoles podemos competir contra los trabajos, ideas, iniciativas e inversiones chinas, a poco que nos pongamos a pensar. Todo esto sucedía en Zaragoza, no era Detroit.