Niños trabajadores para sus padres, pero no para sus futuros

En España está prohibido que los niños trabajen antes de los 16 años, aunque cada día más nos lo van prohibiendo antes de los 35 años. Pero no es hora de criticar eso. El caso es que los niños los vamos metiendo en las televisiones con calzador para que nos hagan gracias, cocinas, cantes o bailes cuando son tan pequeños que dan pena y un poco de gracia. 

Y los padres aparecen súper orgullosos de que con sus hijos nos metan anuncios caros, con sus historias jueguen a contarnos trapos, con sus lloros les hagamos ver que ya no sirven para nada pues no acertaron a dar un paso de baile correcto. Como padres de los hijos somos unos bordes, como espectadores unos cómplices, como gestores televisivos unos empresarios jetas sin los suficientes escrúpulos.

A los niños y jóvenes les estamos diciendo que su futuro pasa por saber meter goles, por aparecer medio desnudos enseñando moda, por contar gracias en la tele o por follarse a alguien famoso. Lo de trabajar duro y con ganas de mejorar nos lo saltamos a la torera, pues creemos que eso ya no está de moda. Lo que ya no está de moda es nuestra sociedad, nuestro país. Amén.

Quien lucha puede perder, pero quien no lucha ya perdió

Ayer una amiga perdió en la selección laboral. Una plaza de trabajo en una guardería se le entregó a otra persona competidora suya. El hundimiento fue total. Ella era peor, no lograba encontrar trabajo, siempre perdía, la desesperación se unía a la baja autoestima.

Quien lucha puede perder, pero quien no lucha ya perdió.

Solo queda levantar la cabeza, respirar fuerte y seguir luchando por lo que se necesita, por lo que se busca. No eres nunca peor que nadie, eres simplemente diferente o si acaso caíste peor a la persona que hacía la selección de personal. Algo subjetivo pues dependes de cómo son tus competidores y de la forma de encarar la selección un profesional del que no sabes exactamente qué busca.

Fallan los aprendizajes prácticos formativos por falta de profesores técnicos

Leo que en una Universidad de Arte llevan seis meses de estudios teóricos, sin ver o analizar obras de arte, sin hacer otra cosa que no sea leer teoría del color o la forma, la composición o la luz.
La teoría siempre está bien si la mezclamos, se viene muy bien aderezada, si entretenemos con la realidad. Pero muchos maestros no saben mancharse las manos, más todavía en Formación Profesional, donde algunos profesores son maravillosos y otros unos parias de cumplir el expediente.
Tras perder los aprendizajes puros y duros no hemos sabido encontrar una variable formativa que la sustituya y se han realizado muchos intentos. Ahora todo sería válido menos tener a los jóvenes en casa escondidos o en la calle rodeados de absurdo. Pero ni ante esto somos capaces de modificar hábitos educativos.

El desempleo juvenil en España es del 55%. ¿Qué debemos hacer con la F.P.?

Desde el Centro Europeo de Desarrollo de la Formación Profesional (CEDEFOP) el maltés James Calleja nos avisa de lo que deberíamos saber todos nosotros en España. La FP no enseña bien lo que se necesita en el mercado laboral.

El desempleo juvenil en España es del 55%. Pero en Alemania es del 7,9% o en Holanda del 11%. Y no se nos cae la cara de vergüenza. 

Es el futuro después de ser ya el presente. Y los españoles sabemos bien qué necesitamos, pero en cambio no hacemos lo suficiente para lograrlo.

No se enseña lo que se necesita. Hablo de contenidos, no de familias y ramas profesionales.
No hay una unión entre la Secundaria y la Formación Profesional
No se enseña a crear empresas, a ser emprendedores.
No se enseña suficiente a trabajar en equipos, a lograr inversores externos, a presentar proyectos que logren convencer.
Hay que lograr que baje el abandono escolar, que se alargue el periodo formativo.
Hay que buscar más puentes que sirvan con control y calidad para ascender en los procesos formativos, facilitando el paso entre los distintos sistemas formativos.
Hay que potenciar la formación por la formación, no por tener un “diploma”. Internet es un buen vehículo de formación no reglada y gratuita, de formación complementaria que debería ser fomentada desde organismos públicos.
Hay que asumir que debemos ser alumnos toda la vida, adaptarnos a los cambios tecnológicos de nuestra profesión. Aprender sin tener que ir a la Universidad es posible.
Hay que encontrar sistemas de certificación que validen lo que cada persona va aprendiendo en su vida laboral y en su proceso formativo continuo.


Tres soluciones para España según Tim Harford de “El Economista Camuflado”

Dice el economista inglés Tim Harford (sí, el de “El Economista Camuflado”)que las soluciones para España pasan por tres decisiones diferentes.

1/ Dar los mismos derechos laborales a los contratos indefinidos y a los temporales. Se está intentando acercar derechos pero rebajando los derechos de los indefinidos sin subir los de los temporales. No deberían tener diferentes derechos.

2/ Regular las quiebras para que no dejen excesivas deudas que afectan a nuevas empresas. Algo tan obvio como NO CERRAR una empresa en quiebra no se está haciendo. ¿Cómo? Creando Cooperativas Laborales que fuera gestionada por los propios trabajadores con ayuda pública en la gestión. Con el dinero del desempleo, capitalizándolo se podría ampliar el capital. Pero se prefiere cerrar una empresa antes de que sea gestionada por los trabajadores como una Cooperativa.

3/ Destinar un presupuesto amplio para dar empleo a los jóvenes, que necesitan con urgencia experiencia y sobre todo esperanza hacia su futuro y una vida propia que active el consumo y la productividad. Mientras Europa no quiera imprimir más dinero esto es muy complicado, pero a medio plazo será inevitable para salir del inicio de deflación que se atisba. Para ello hay que trabajar sobre tres pilares fundamentales: más formación, subsidios de ayuda vital y empleo directo en trabajos y obras públicas. Tener en cuenta que el desempleo es una de las experiencias más deprimentes en la vida de las personas.

El cliente tiene razón siempre, excepto cuando la pierde

Nunca hemos hecho un trabajo, si no lo hemos logrado vender a un cliente.

Aquello que hacemos pero no se logra vender no vale para nada. O casi. Todo necesita un fin y la creación o la producción necesita a los clientes más que a la propia energía para crear o producir.

Todo lo que yo digo aquí no valdría para nada si no tuviera lectores que lo leyeran. Esos son mil clientes, vosotros sois el precio de mi trabajo. Da igual que se pague el trabajo final o no se pague, lo importante es tener clientes. Aunque he de decir que si hay clientes, siempre se cobra, sea en dinero o en satisfacción.

Pero un cliente no siempre tiene la razón, aunque siempre hay que procurar que la tenga. 

Si un cliente te pide mierda debes darle mierda, pero solo si es que fabricas mierda. Si lo que te pide está en contra de tu filosofía del negocio, de la creación, de tu forma de entender la relación entre clientes y proveedores, no debes darle lo que te pide.

Intenta entrar en el Hotel Palace de Madrid. Pide una hamburguesa. Te la darán. Sin duda. Pero no les pidas que te la sirvan en plato de papel y con cerveza en vaso de plástico. No les pidas que te cobran 6 euros ni que te pongan servilletas de papel. Ellos te servirán lo que les pides: una hamburguesa. Pero todo lo que rodea al modo de servir, a la calidad, al precio justo según el servicio, lo ponen ellos.

El cliente tiene razón siempre, excepto cuando la pierda.

No sirve de nada ganar la vida con trucos y trampas. Lo pagarás caro

No sirve ganarse la vida con todo tipo de trucos y trampas, pues no disfrutarás de la paz sino de los bienes que puedas comprar con tus dineros. Si te escondes, pues sabes que lo que has ganado no es ético, cobrarás el precio de tu forma de vida cuando menos te lo esperes. 

Nada es más costoso pero a la vez más gratificante que disfrutar de la vida tranquila sabiendo que has hecho lo suficiente, lo que podías, lo que esperaban de tu forma de ser.

El genial Bob Dylan escribió para “Maestros de la guerra”.

Creo que descubrirás,
cuando la muerte te cobre su precio,
que todo el dinero que ganaste,
nunca servirá para comprar tus almas.

Los 12 jóvenes más innovadores y sus actividades de investigación

Ayer (año 2014) se publicó un listado con los 12 jóvenes, menores de 30 años, que parecen destacar en el mundo por sus innovaciones y sus trabajos y que parecen abrir nuevos caminos ante la historia, en muy diversas disciplinas.

No voy a nombrarlos, pues me quiero referir a sus trabajos de innovación, para ver por donde vamos caminando, voy a sacar algunas conclusiones sencillas sobre las actividades que realizan para pensar en su importancia ante el mundo del futuro.

Son cinco mujeres y siete hombres con una edad media de unos 25 años; casi todos ellos han estudiado en EEUU lo que nos deja un marchamo de cierta segmentación geográfica pero la admitimos, pues estos estudios casi siempre vienen del mismo lugar. No hay europeos y sí un africano, un asiático y un iberoamericano.

Veamos a qué actividades se dedican sus jóvenes investigaciones, como ejemplos de actividades en muchos casos multidisciplinares.

Psicología filosófica

Ciencias políticas junto a Ciencias sociales, aplicando unidas ambas materias.

Ciencias políticas con Filosofía social

Acción social junto a Ciencias políticas que la sustenten

Innovación económica pública

Nuevos sistemas educaciones a través de la literatura

Economía del consumo privado

Educación fuera del sistema educativo reglado

Salud y Economía pública

Psicología de las emociones

Microeconomía

Psicología del trabajo