Año Nuevo, proyectos nuevos. Aprendamos lo más básico

Año Nuevo, proyectos de vida nuevos. ¿Pero somos capaces de medir los riesgos, de saber prepararnos para emprender un nuevo proyecto, un nuevo negocio?

 Vamos a necesitar un capital inicial que si no lo tenemos deberemos acudir a un banco a solicitar, con sus correspondientes gastos y presentando los avales que nos soliciten. Si ya estamos en el desempleo no podremos capitalizar el pago, no así si todavía no hemos acudido a la oficina del INEM. Aunque estas normas van cambiando según tiempos.

 Si queremos realizar un proyecto nuevo, la primera decisión será: ¿Sólos o acompañados? Dos es mucho más que el doble de uno. Para crear, para la seguridad, para tener una visión completa del negocio, de la idea, para complementarse. Pero también para los errores, las disputas, los problemas. Si te unes a personas, analiza muy bien todos sus aspectos personales, pues tendrás que estar muchas horas gestionando alegrías y problemas.

 Recuerda que toda empresa se sujeta en al menos tres patas. Producción, venta y gestión. Pero a su vez estas se sustentan en otras tres patas aledañas. Colaboradores, clientes y proveedores. Un gestor, un asesor es también un proveedor.

 Tan importante es fabricar como vender. Tan importante es acceder a los mercados como conocer bien a tu competencia. Tan importante es fabricar algo de calidad como mantenerlo siempre en el tiempo. Tan importante es ser amable como serlo cuando los problemas vengan en forma de lo que sea. Tan importante es el trabajo del delantero centro que mete goles, como del portero que evita los del contrario, como del centrocampista que reparte juego o el masajeador que pone a las personas “a punto”.

Diferencias entre animar y motivar

No debemos confundir el dar ánimos a un grupo de personas de un equipo, con motivarlos. Uno puede llevar a lo otro, pero no siempre. Son estados de nuestras emociones y predisposición a ser mejores, diferentes y que se activan de distinta forma.

Motivar viene de “tener motivos” y de creerlos y crearlos. Es muy fácil animar y mucho más complejo motivar. Animar es más corto en el tiempo mientras que motivar dura mucho más y es más efectivo. Nos pueden animar con unas simples palabras, pero para motivarnos necesitamos creer en lo que vemos, en lo que sentimos. Motivar es fijar objetivos y hacer partícipes a los demás. Animar es intentar sacar un rendimiento puntual mayor en un momento dado.

Pero quien motiva sabe que esto es complejo pues a veces tiene que tomar decisiones que no siempre acepta con facilidad. Es imposible motivar si antes no se entrega responsabilidad y libertad de actuación a quien desees motivar. Para motivar debes lograr que la persona motivada sea bien admitida en todos sus puestos de equipo. La jerarquía de todo el equipo debe ser muy amable y con confianza para que todos se respeten.

Una vez que las personas ya están alimentadas y tienen sus necesidades básicas cubiertas, una vez que todos nosotros hayamos cobrado lo que consideramos necesario por nuestro trabajo, sólo nos queda lograr que nos presten atención y nos respeten. Y además por este orden. Y sólo al final es cuando necesitamos además un tiempo libre para poder realizarnos y relacionarnos con toda la sociedad. Es más o menos, la célebre Pirámide de Maslow

Las dinámicas actuales para gestionar equipos de personas

En las dinámicas actuales para gestionar equipos de personas vemos un cambio importante para optimizar los recursos y los resultados. Ya no se trata tanto de crear equipos potentes liderados por una persona o con unas pocas personas que arrastren con su formación y energía a todos los demás, sino la de formar equipos que funcionen casi por inercia, donde todos tengan una importancia parecida y donde lo que prime sea el objetivo final dentro de la diversidad de los componentes. Más importante que tener figuras que gestionen los equipos está siendo saber diseñarlos, complementarlos con aquello que nos falta para que el equipo sea diverso y complementario.

Hoy nos vamos dando cuenta que las actuaciones laborales y productivas necesitan un buen número de herramientas diferentes de las que necesitamos sacar provecho en esa búsqueda de la excelencia de resultados. Es imposible determinar qué es más importante en cada momento y por ello necesitamos tener especialistas en casi todos los sectores implicados en el buen funcionamiento.

Imaginemos una empresa pequeña, tipo y común. Se necesita unos buenos productores que hagan calidad. Unos gerentes que optimicen costos y sepan tratar con proveedores. Unos comerciales que sepan incidir en un mercado cada vez más complejo. Alguien que sepa estar al día de la formación necesaria para todo el equipo. Una persona que sepa mover las redes y las posibilidades en comunicaciones y ventas no convencionales. Un motivador. Alguien que vigile la calidad “total” no sólo la del producto terminado. Todos estos elementos deben funcionar bien y nadie tiene más importancia que nadie pues todos deben funcionar engranados, más cuando en un equipo pequeño las personas puede que tengan que realizar más de una función.

La Espiral del Silencio, la Ley de la Palanca y la Ley del Mínimo Esfuerzo

La teoría conocida como “La espiral del silencio” teorizada por Elisabeth Noelle-Neuman, nos intenta explica que la sociedad aísla con el silencio las ideas, las organizaciones, o las personas que expresan ideas diferentes o contrarias a las consideradas mayoritarias.

Todos tendemos a asumir como “normal” aquello que por ser aceptado por la gran mayoría ya lo consideramos todos como “normal”. Es precisamente ese su gran valor, que ya sean ideas que se consideran correctas y asumibles por la mayoría de los que nos rodean. Pero la verdad es que la capacidad de manipular esas mayorías es abrumadora y con ello la capacidad de enterrar en el silencio a lo que ya no nace mayoritario. Si logramos convertir simplemente en aceptable lo que es “gris” y nos lo manipulan por los que les interesa que sea “el freno a todo lo demás”, hemos logrado aupar en mayoritario lo que es gris y condenar al silencio todo lo que se salga de esa línea.

Para aceptar lo gris, lo sencillo, lo mediocre, se necesita mucho menos esfuerzo que intentarlo con lo novedoso, lo diferente, lo contrario a lo establecido. Es un brazo de la Ley del Mínimo Esfuerzo.

Hay también una tendencia (casi) no escrita completamente por la que todos deseamos ser mayoría. Todos queremos tener razón o al menos que nuestras razones coincidan con las de la mayoría para no ser discutidas con facilidad y además por todos. Y todos también queremos ganar (aunque digamos que no), por mucho que sea ganar entre una inmensa mayoría que nos diluye tanto que no parezca que hayamos ganado como persona sino acaso como lo que representamos siendo una simple hormiguita. Entre ganar como hormigas o perder como leones, preferimos en la inmensa mayoría de los casos, lo primero.

Si surge una idea, una persona, una organización que plantea escenarios diferentes, lo tiene muy crudo. Excepto que no tenga que competir con (contra) nadie por haber encontrado un hueco vacío. Una idea nueva no llega (casi nunca) a un lugar donde no haya ideas. Y como ya hay muchas ideas, tiene que buscar su propio espacio, su hueco, peleando contra todas las demás a codazos. Lo normal es que: o es muy contundente y clara y se hace su propio hueco, o que se hunda en el silencio de todos los demás que se unen para zancadillear. O también que tenga la suerte de llegar en un momento especial en el que todos necesitan abrazar algo nuevo, pues el resto representan el caos.

La espiral del silencio funciona de una forma maliciosa contra las ideas nuevas que no son contundentes, pues cuanto más se expanden las ideas básicas y asentadas, las consideradas mayoritarias, menos espacio les queda a las ideas nuevas, y ellas solas se van perdiendo entre el silencio. Pero hay posibilidades de revertir estas opciones. La más básica es presentar la “idea nueva” con suma contundencia desde el principio, ser una idea básica y delimitada para poder mantenerla sin cambios durante un buen tiempo hasta que logre un espacio propio; y a partir de ese espacio aunque pequeño, empezar a expandirse con suma contundencia y sin desaliento.

Es un poco el emplear otra ley viejísima. La Ley de la Palanca. Dadme un punto de apoyo y os moveré a todos. Si una iniciativa nueva logra encontrar un punto de apoyo, nunca debe abandonarlo y sobre él intentar hacer palanca para abrirse espacios. Este proceso tiene una desventaja. Es lento. Y no siempre somos capaces de planificar los tempos, los tiempos, las supervivencias a medio plazo.

¿Quieres volver a trabajar si tienes más de 45 años?

Los jóvenes que en los años 90 teníais entre 20 y 25 años, ahora tenéis entre 40 y 50 tacos y os estáis encontrando de bruces con el mal del desempleo, que afecta más asquerosamente a los mayores de 45 años. Esa generación, la vuestra, que creímos iba a conquistar el mundo mundial, está ahora sufriendo dentro de trabajos basuras o en trabajos precarios o en trabajos en los que estáis asustados.

Aproximadamente sólo el 6% de los trabajos que se ofertan en estos momentos va dirigido a personas mayores de 45 años. Es la realidad estadística, la triste realidad de vuestro colectivo que ha visto acabar su éxito en menos de dos décadas, si alguna vez lo alcanzó. ¿Cuántas empresas son capaces hoy de contratar a mayores de 45 años para sus demandas de empleo?

Lo curioso es que esta decisión empresarial, la de NO contratar a mayores de 45 años, es un absurdo en su concepto. Pero parece imposible revertirla ni explicar lo de negativo que lleva dentro. Además de su experiencia, tienen dentro la tranquilidad, el sosiego laboral, la carrera profesional ya asentada, menos problemas, una excelente salud, menos conflictividad laboral, más capacidad de trabajar en equipo. ¿Cúal es el motivo real de que las empresas huyan de esta edad para contratar a nuevos colaboradores?

Tal vez la falta de conocimientos en idiomas, principalmente en inglés. Tal vez en algunos casos sean persona que no lo tienen tan fácil para una movilidad amplia, para un cambio geográfico, para una flexibilidad de horarios. Tal vez resulta mucho más complicado engañarlos, lograr que acepten todo tipo de trampas legales, de contratos basura, de apaños, de abusos en horarios o en sueldos.

Lo cierto es que dentro de esas dificultades que creo temporales, los mayores de 45 años deben estar totalmente puestos al día, y abiertos a diversas posibilidades profesionales. Quedarse sólo en su profesión anterior y considerarla además de habitual, única, es un gran error.

Los planes de formación ya no son asunto de los poderes públicos, de los sindicatos o de las empresas. Sobre todo porque hasta ahora lo han hecho MAL. Los planes de formación los tenemos que diseñar nosotros mismos, trabajar en ellos y pagarlos. Y sólo así seremos capaces de luego sacarles provecho pues sabremos lo que nos han costado. Que no nos de pena tener que pagar un buen sistema de activación laboral, pues si sabemos elegir dónde y qué, sabremos sacarle despues beneficio personal.

Este proceso de formación para mayores de 45 años debe tener en cuenta algunos aspectos fundamentales.

 Mantener la ilusión profesional y la motivación constante
 Volver a activar a las personas desempleadas
 Aprender las tecnologías más punteras, tanto en general como las indicadas para tu propia profesión
 Abrirse lateralmente desde tu profesión anterior, buscando nuevas posibilidades no totalmente diferentes pero sí adaptadas al momento actual, para que tengas más posibilidades.
 Hay que aprender a trabajar en equipos. A partir de los 45 años es más complejo hacerlo dentro de equipos múltiples en sexo, edad, categorías, profesiones, experiencia, etc.  Esa es la dificultad que hay que aprender.
 Aprender la importancia de los foros tecnológicos, las redes, la actualización a través de la innumerable información que circula por la red, separando el polvo de la paja.
 Ser humildes y no pasarnos de actitud. Ni somos viejos ni somos los más listos. No conocemos todo pero tampoco desconocemos lo necesario.       

O creemos en el talento digital, o este dejará de creer en nosotros

El “talento digital” puede sonar a una nueva tontería de moda, pero en realidad es una adaptación a una herramienta que vino para quedarse y que TODOS debemos conocer muy bien, tanto personalmente como desde las organizaciones de todo tipo que desde dentro de las empresas tienen que navegar en la realidad de los mercados, de su competencia, de sus proveedores. No sólo hay que creer en el talento digital, no sólo hay que potenciarlo, sino sobre todo debemos aprender cada uno de nosotros que si tenemos dudas, lo primero y fundamental es “curarnos” esas dudas pues aquí no cabe pensar que NO.

Esa capacidad “digital” que ya tenemos dentro de nuestra organización hay que potenciarla. Hay también que educarla pues los cambios son constantes y muy rápidos. hay que adaptarla a lo que en cada momento necesita nuestra organización, que depende de su gremio, del tipo de actividad y sobre todo del tipo de RRHH del que dispongamos.

Una primera decisión desde la empresa será qué nuevos puestos tendremos que crear en la organización y además cuáles de los ya existentes necesitan una clara redefinición y adaptación constante a los cambios. Como además estamos hablando de un sector en cambio constante, tendremos que definir ya de entrada estos cambios, esas actualizaciones pero también esos premios necesarios para además de crear la implicación, saber mantenerlas en el tiempo. La formación será continua y muchas veces desde el propio hogar de nuestros colaboradores y fuera de su tiempo laboral establecido como habitual. Y eso necesita recompensa si deseamos que se mantenga. Y la recompensa nunca debe ser sólo en forma de emolumentos líquidos, lo que nos obliga a ser audaces y capaces de motivar con diversos métodos.

En las “nuevas” empresas necesitamos líderes digitales desde dentro de la empresa. Con capacidad para hablar y escribir con libertad, de equivocarse desde la libertad. Y como deseamos que haya pocas equivocaciones, debemos elegir bien y evitar antes de que se produzcan. Después siempre salen mucho más caras. Tenemos que diseñar las competencias digitales nuevas, pero antes debemos saber en qué punto nos encontramos y hasta donde queremos llegar. Hay que contar primero con las personas de nuestro grupo de trabajo, pues ya conocen la empresa y sus posibilidades y necesidades reales. Y debemos diseñar qué tipo de “talento digital” deseamos sacar fuera de la empresa desdde gentes de dentro de la empresa y a través de toda forma posible de comunicación digital.

¿Cómo debemos formarnos para las próximas décadas?

Os dejo un enlace aquí, donde se explica bastante bien lo que representa la formación necesaria en la actualidad y de cara a las próximas décadas, sobre todo para ser competitivos con nosotros mismos en el campo laboral, adaptados a los cambios que ya han venido.

Se pregunta el blog: ¿Cómo será la formación y educación necesaria en las próximas décadas? refiriéndose a España, y sin duda además de tenernos que responder cada uno de nosotros pues las circunstancias son diferentes según edad, formación o incluso zona de asentamiento, es verdad que debemos estar preparados para los cambios pues estos ya están entrando. DEpendemos sobre todo de nosotros, y de nuestra decisión de adaptarnos. Mucho más que de nuestra capacidad ya adquirida con anterioridad.

¿En qué puedo invertir 100.000 euros ahora?

Los que tenéis algo de dinero ahorrado en los bancos os habréis dado cuenta que en los últimos años la rentabilidad es mínima o nula. Da igual si son libretas ordinarias, de alta remuneración o plazos fijos. Incluso si son Fondos os dicen que sin ningún riesgo, sean privados o públicos.

La verdad es bien otra y voy a intentar explicarme. Ahora en la cuentas ordinarias de ahorro el interés es cero. En unas cuentas de alta remuneración podríamos negociar entre un 0,25% y un 0,40% según las amistades, las cantidades, tu relación fiel con el banco o los productos adquiridos junto a las cuentas a la vista. Esto es una miseria, es decir, nada. Y esto es muy parecido a los plazos fijos conservadores de bancos conocidos por todos. Hay productos con algo más de rentabilidad pero a veces producen miedo.

Consejos para mejorar el blog y tener más lectores y visitas

Todos deseamos escribir en blog para ser leídos. Pero poco lo conseguimos pues es tal el número de opciones que existen para que las personas pueden estar informadas o entretenida, que sin duda los blog han perdido parte de su sentido y se han dejado en el camino un inmenso número de lectores que están ahora en las redes sociales.

Si a eso le añadimos que no siempre logramos escribir con algunos criterios básicos para retener la atención de nuestros lectores, el trabajo que desarrollamos tendrá poco resultado. Veamos algunos puntos sobre los que todos los que escribimos en blog  tenemos que aprender algo más.

 Escribir requiere tiempo, dedicación, formación sobre el asunto a tratar, revisión del texto.

 Para escribir al menos regular, nada ayuda tanto como escribir. Escribir ayuda a aprender a escribir. Y volver a leer lo que ya has escrito ayuda a comprender los errores y a resolverlos.

 Si un texto no te gusta lo suficiente o si quieres conocer un truco sencillo para ver de qué forma lo escucharán los que te vayan a leer: “Léelo en alto y escúchate tú mismo”.

 En internet quien te lee es tu amigo, lo trates de tú o de usted es una persona que te está entregando unos segundos o minutos de su vida para leerte. Entrégale algo que le sirva, que esté bien realizado, que le ayude, un texto o una imagen con la que él se sienta bien una vez haya terminado de contemplarla o leerlo. Es decir: “Ponle valor añadido a lo que entregas”.

 El lector además de amigo, es tu cliente, es el precio que cobras por escribir. Sin lectores nadie te paga con la satisfacción de saber que ha servido de algo tu escritura.

 Es verdad que existen sistemas SEO para mejorar el acceso de tus textos a los buscadores, pero cambian los criterios técnicos de vez en cuando buscando precisamente que algunos blogueros no aprendan tanto que sean capaces de manipular los resultados. Confía en tu trabajo, en ser constante, en seguir escribiendo y aprendiendo. Un buen título, el uso de palabras claves, elegir una temática determinada, la extensión total del texto, las palabras del primer párrafo, etc.

 Y recuerda que si no le vas a dar continuidad y constancia, lo mejor es que abandones. Excepto que te apetezca disfrutar personalmente con la escritura, sin importarte nada el número de lectores.

Cinco ideas fuerza para tener ideas propias

¿Quieres tener ideas nuevas para tu negocio o proyecto? Vamos a intentarlo entre los dos con cinco ideas fuerza, simples pero prácticas.

1/ Ten muy claro cual es el objetivo que preparas, qué buscas, qué deseas obtener. Apúntalo con detalles en una hoja en blanco y míralo fijamente hasta aprenderlo de memoria. Es tu meta.

2/ Intenta que sea un proyecto práctico, que te sirva, que siendo simple permite ser ampliado en busca de la complejidad y la excelencia.

3/ Explóralo, míralo desde todos los puntos de vista posibles, apunta lo que te imaginas desde otras ópticas, mira las diferencias y búscalas al observar el proyecto desde los diferentes puntos de vista diferentes.

4/ Copia. No tengas miedo en copiar lo que hacen otros. Nunca se copia nada con exactitud. Siempre se modifica lo que se aprende, hasta adaptarlo a tus propios puntos de vista.

5/ Limita los tiempos que vas a dedicar a cada fase de desarrollo del proyecto. Puede que no seas capaz de crear nada nuevo, por eso si te marcas tiempos, te darás cuenta en qué momento debes abandonar o volver a empezar.

Qué profesión debo elegir para mi vida?

La pregunta del título de la entrada es de y para niños. ¿Qué quieres ser de mayor? Curiosamente nos la hacen muchas veces de niños, pero pocas veces nos la hacemos nosotros mismos de adultos o de jóvenes, y sobre todo pocas veces nos escuchamos y nos peleamos para lograr lo que nos respondemos. 

Pocas veces nos la respondemos de verdad y somos capaces de edificar nuestra vida alrededor de esa respuesta.

Cuando tengas que elegir una carrera profesional, elige algo que ames con todas tus fuerzas, sea lo que sea esto. Vas a pasar mucho tiempo trabajando, así que asegúrate de que amas lo que haces, que te gusta y vas a dedicar lo mejor de tu vida, y que sabrás aguantar los malos momentos pues siempre tendrás buenos que te compensarán, y ten por seguro que al final, cuando estés en medio de tu trabajo de verdad, el dinero no será nunca la prioridad, excepto que sea muy poco.

Vas a ser más feliz haciendo algo que te llene por dentro y no algo que llene simplemente tus bolsillos. 

Algo que te guste analizar, estudiar, ampliar, agotarte, compartir, enseñar. 

Y hasta que no lo encuentres no dejes de buscarlo.


Los cuatro factores que buscan las empresas para contratar

Si eres universitario en busca de trabajo, si acabas de licenciarte y quieres poner en valor tus conocimientos y la formación recibida, no lo dudes, exige en la medida de que sea posible (parece menor a la que realmente es) un puesto de trabajo digno, en unas condiciones dignas. Sobre todo porque en las empresas van a exigir de ti unas competencias dignas, pagadas con un sueldo escaso. ¿Y qué condiciones van a valorar más en las empresas a la hora de elegir al candidato para contratarle? Pues cuatro, principalmente y por encima de todas las demás.

Honestidad personal y laboral
Compromiso con la nueva empresa y trabajo
Capacidad amplia de seguir aprendiendo
Saber trabajar en equipo

Aprende a saber valorar estos factores y a dejarlos claros en las entrevistas, pues son los que más están buscando a la hora de contratar a nuevas personas.

¿Cómo y de qué manera aprendemos en el tiempo?

Si estamos dos semanas aprendiendo un proceso, sea el que sea, nuestra forma de asimilar los conocimientos cambian según el sistema por el que nos llegan. Este proceso de aprendizaje, muy conocido y estudiado y que llamamos El Cono del Aprendizaje de Edgar Dale y Bruce Nylan, nos dice que en dos semanas somos capaces de retener:

El 10% de lo que leemos
El 20% de aquello que escuchamos es una explicación
El 30% de aquello que vemos tras una demostración práctica
El 50% si además de verlo nos lo explican
El 70% de lo que nosotros decimos y explicamos en un debate o conversación
El 90% de lo que decimos y además hacemos en una simulación o en un ejercicio

Quedan pues muy claras las formas más eficaces de avanzar en los aprendizajes con las personas, en todo tipo de materias. Es cierto que cuanto más eficaz es, más complejo nos parece realizar. Pero la eficacia es lo que realmente sirve como elemento de evaluación.

Aumentar la inteligencia emocional es muy sencillo

Necesitamos aumentar nuestra inteligencia emocional si queremos “estar” mejor en la sociedad, ayudar a crecer a los que nos rodean pero también para crecer nosotros mismos. Para ello debemos entrenarnos, creer que es necesario ser más “inteligente emocional” y ponernos a trabajar en ello.

 Haz ejercicio, deporte sencillo, muévete. Escribe, haz relajación, escucha la música que te guste, medita en tí misma. Todo este te abrirá la forma de pensar, te ayudará a estar más despierta.

 De verdad, no te pases con las carnes, aliméntate de forma más sana, toma frutos secos, pescado, frutas, verduras, muy poco alcohol, má agua. También esto te mantendrá más abierto, más receptivo.

 Aprende, constantemente aprende. Escucha, apunta, revisa, lee, vuelve a escuchar.

 Tranquilo, no te pongas nerviosa. Respira, no tengas ira, no te dejes llevar por la violencia de pensamiento, menos de la de palabra. Piensa que los demás lo están haciendo “por algo”. Adivina por qué.

 Organiza el día, la semana, la vida. Divide las actividades de cada momento según su real importancia. No te enganches a nada que sea vacuo o muy fácil. Huye de las personas antipáticas, violentas, tóxicas, bobas.

 Vuelve a la relajación. Pero no es necesario que sea una relajación de libro, puede ser simplemente mirar un parque, mirarte por dentro, respirar o escapar por un momento del lugar asqueroso donde estás ahora. Vuelve a realizar un poco de ejercicios, mira por la ventana, sal a la calle y observa, mira de cerca una flor. Ayuda brutalmente a vaciar de toxinas nuestra mente.

 Y recuerda que es muy importante hacer muy bien, pero solo una cosa por vez. Los que te rodean están para ayudarte. O para poner zancadillas. Aprende a diferenciar sus símbolos, sus intenciones. La gente es buena, incluso muy buena. Excepto cuando es mala o muy mala.

Por qué el talento abandona las empresas?

Estamos entrando lentamente en la solución de la actual y brutal crisis económica y laboral. Nos tenemos que haber preparado ya desde el mundo de la empresa, para que a partir de ahora no se pierda el talento de las personas más válidas de cada empresa, por no haber sabido hacer bien lo imprescindible en todo equipo que busca la excelencia.

 El principal problema de las empresas para ser abandonadas es la calidad del “Jefe”, con personas agresivas, tiranas, violentos verbales, incapaces de saber trabajar con personas, algo que parece sencillo pero que en periodos de crisis es realmente mucho más complicado de lo que nos puede parecer.

 El segundo problema que lleva a las personas hacia la búsqueda de recambios laborales es la falta de capacidad en la empresa para ascender, para aprender, para sentirse válidos, para decidir desde tu responsabilidad, para tomar decisiones propias, para plantear problemas y ser escuchado. Toda persona necesita ver reconocido su trabajo, su esfuerzo, su implicación, pero también la justicia social que supone ser respetado y reconocido cuando se piden permisos o pequeños reconocimientos básicos y lógicos.

 El tercer problema es la seguridad que ofrece la propia empresa. Nadie quiere pertenecer a un equipo perdedor, nadie quiere tener miedo o sentirse débil ante la competencia o antes los mercados de todo tipo. Hay que recordar que si en una empresa surgen cambios y hay personas que abandonan el proyecto, lo normal es que otras personas sigan el mismo camino.

¿Salen bien preparados los universitarios españoles?

El rector de la Universidad de Zaragoza, Manuel López (Melilla, 1946), preside la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) desde hace dos años. Responde en El País a una corta pero interesante entrevista
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P. ¿Salen bien preparados los universitarios españoles?
R. Conozco múltiples ejemplos de los que se van al extranjero y sé que son muy bien recibidos por su formación. Quizá les faltan habilidades, aunque eso está cambiando. Los estudiantes españoles que van al extranjero a buscar trabajo o a realizar estancias de investigación casi con toda seguridad han sido Erasmus. Este programa europeo ayuda mucho a las habilidades sociales y cooperativas, a trabajar en grupo y a saber relacionarse en un entorno diferente. Nunca he oído que los españoles estén mal preparados. Pero hay un comentario que sí preocupa a la Universidad y es que tienen muy buena formación teórica, pero les falta práctica. La reforma para adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior pone el acento en cambiar eso.
En habilidades como el trabajo de grupo, liderazgo, expresión… somos algo deficitarios, pero estamos cambiando con rapidez. No se trata de que un ingeniero industrial, por ejemplo, esté preparado para el trabajo en una determinada empresa. No lo va a estar porque hay una alta especialización. Debe ser capaz de adaptarse y eso sí ocurre. La Universidad prepara para un abanico amplio de posibilidades. No le coloca en un puesto de trabajo sino en la casilla de salida. Es imposible responder a la especialización que se demanda, seguimos necesitando formación generalizada.

P.¿La Universidad prepara para la vida o para buscar trabajo?
R. Posiblemente, un estudiante que esté pensando en acceder a la Universidad pondrá más énfasis en buscar trabajo, pero sirve para ambas. La educación es lo que queda cuando se olvidan los detalles que te han explicado. Es mucho más que saber algo. Es aprender una manera de pensar y a tener un espíritu crítico.
Si quiere tener posibilidades de trabajo tiene que estudiar. Deberá decidir si FP o Universidad. Formación Profesional significa tener muy clara una actividad laboral concreta desde que inicias los estudios y prepararse para ella. Eso está muy bien, pero si alguien elige FP pensando: “Voy porque no me gusta estudiar mucho”, se equivoca.

Cómo y qué aprender en el siglo XXI para encontrar trabajo de calidad

Estamos en el siglo XXI y la forma de adquirir conocimientos y el tipo de formación que necesitan de nosotros es diferente a lo que hasta ahora habíamos conocido. No muy diferente, pero sí con algunos conceptos que está bien tengamos en cuenta.

 Además de la formación reglada de la escuela o la universidad debemos tener añadidos formativos en disciplinas laterales que completen y sobre todo otorguen personalidad al conjunto de nuestra formación. Hay que diferenciarse de nuestra competencia y para ello debemos complementar nuestra formación propia con unos conocimientos específicos de las materias que deseemos potenciar. Sin olvidarnos nunca de que dominar las nuevas tecnologías ya no son un complemento sino una necesidad imprescindible.

 Además debemos ser unas personas activas en la vida y demostrar que lo hemos sido en nuestros trabajos anteriores, emocionalmente debemos saber dominar nuestros impulsos y tener una vida cultural y formativa amplia y constante. Nuestras habilidades sociales se deben ver y se tienen que dejar notar en nuestras explicaciones.

 Es importante saber comunicar y hablar en público e incluso defender ante otros nuestras posturas, tener capacidad de innovación, de trabajo en equipo, de resolver problemas, de ser críticos razonando las diferencias, de actuar ante casi todo tipo de situaciones, sean en solitario o en grupo, para demostrar que se sabe poner en funcionamiento todo el conocimiento adquirido.
 
 Debes disponer de buenas herramientas de formación personal. Un ordenador y una conexión a internet es básico, pero esto no sirve de nada si no están acompañados de los programas necesarios. Una buena base de datos con todo lo concerniente a tu carrera laboral y formativa es insustituible, llena de mucha información de todo tipo. Pero también una excelente biblioteca debe formar parte de tus herramientas básicas. Sin tener a mano los conocimientos que otros antes ya han publicado es complicado poder ampliar los conocimientos.
 

Debemos aprender con los ojos y no con los oídos

Si quieres aprender mucho, no escuches al que simplemente habla, observe qué hace, cómo se comporta, apunta todo lo que observas.

Debemos aprender con los ojos y no con los oídos

Debemos aprender más de lo que se hace, y menos de lo que se piensa hacer, de lo que se explica, de lo que se dice.  

Sólo saben bien de lo que hablan, aquellos que antes lo han vivido, experimentado e incluso sufrido. Incluso los suntos más teóricos hay que tocarlos de cerca, hayn que sufrirlos y vivirlos, hay que palparlos para encontrar todas sus aristas. 

Nuevas tendencias en gestión de Recursos Humanos

Los RR.HH. están cambiando en busca de un trato más humano que sea además más profesional, es decir, más organizativo en busca de una cultura de trabajo en equipo con un compromiso mayor entre sus integrantes. Sobre todo repartiendo mejor y más las responsabilidades y construyendo redes de pequeños equipos dentro de la estructura de la empresa.

Como es lógico, ni es fácil ni se está produciendo por igual en todas las empresas españolas, ni se opina lo mismo en todos los procesos para crear equipos profesionales, ni por desgracias es posible hacerlo así siempre, pues se necesita una formación alta, sobre todo por parte de quien dirige los equipos.

Hay que definir la estructura del o de los equipos, adaptarlos a las necesidades de cada empresa, dibujar muy bien las funciones de cada integrante del equipo con solapamientos entre ellos para tener posibilidades de recambio, lograr una gestión del talento particular con arreglo a las necesidades de cada empresa, motivar a los integrantes para que se integren en serio y con toda su voluntad en los mecanismos de trabajo en equipo.

Nada cambiará si tú no te mueves

Nada cambiará sin ti

Muévete y verás todo desde otra posición

Es más importante tu movimiento que todos los demás

Nunca tengas miedo de cambiar, moverte te hará más fuerte

Piensa en tí, en tus necesidades, en tus debilidades

Date una oportunidad nueva, cambiando

Nada cambiará si tú no te mueves



Consejos para emprendedores de ideas y proyectos

¿Quieres ser un emprendedor social, empresarial, cultural o de cualquier otro tipo? Pues recuerda que no sólo sirve con quererlo sino sobre todo con analizar si de verdad sirves para esta labor tan importante en todas las sociedades.

Un emprendedor requiere “ser” de una forma determinada que no todas las personas pueden ser, por formación o personalidad. Si no eres “así” lo mejor es que intenten aprender a serlo o que abandones tus deseos de emprender algo importante. Para emprender un negocio no es lo más importante tener una gran cantidad de dinero para invertir, pues si no se acompaña de una condiciones personales determinadas, será invertir para gastar.

La pasión por su trabajo, por sus ideas, por sus proyectos, es fundamental en todo emprendedor, sea del tipo que sea. No hay horarios, no hay compartimentos estancos en la vida, hay que estar siempre impregnado de ese proyecto, para estar preparado “siempre” a dedicarle un tiempo, un pensamiento. Eso no quiere decir que no se deba descansar, relajarse, tener espacios de descanso. Pero no es fácil ni posible asegurar en qué momento puedes dejar de ser emprendedor activo para convertirte en otra persona.

Debes creer en tí y en tus proyectos, en que vas a ser capaz de salir de cualquier dificultad, de que es viable e interesante, de que va a servir para algo más que para tu propio beneficio personal. Debes saber relacionarte con gente y “vender” tu proyecto además de estar preparado para cualquier duda, pregunta, intromisión, ayuda.

Tu vocación por el proyecto debe implicarte siempre, pero debes organizar también una vida paralela que te haga absorber formación, tranquilidad, nuevas visiones del mundo que te rodea, vida social, calma.

Ten apuntado todo para no improvisar nunca, toma contactos de todo, lleva un Plan de Empresa o del Emprendimiento, cuida tus inversiones y haz muy bien los números antes de poner en funcionamiento el proyecto, rodéate de buena gente y elígelos bien.

Un emprendedor nunca se rinde. Incluso ni cuando fracasa. Un emprendedor nunca es a tiempo parcial pero tampoco durante unos pocos años. Un fracaso es una caída, pero es sobre todo un aprendizaje.

Marca el objetivo, diseña el camino, no te entretengas, no dudes

La mejor manera de llegar al objetivo es no perder de vista el lugar hacia el que te diriges, la meta que quieres alcanzar. No mires el camino, no mires el paisaje, piensa solo en la meta, en el objetivo final. En llegar. Si acaso en el suelo para nom caer.

Si te entretienes en el camino, si dejas de ver el objetivo, lo perderás. Un instante de duda, de temor, de pensar que tal vez te estás equivocando, supone que el débil objetivo se hunda y dejes de verlo claro y en su sitio. El tiempo programado es vital para alcanzar los objetivos. Por eso es tan importante tener de antemano todo programado y bien estructurado. Si dudas en el trayecto es sólo porque no te lo has preparado bien.

Pero ese deseo claro de ir en busca de la meta con rotundidad no te impide disfrutar del camino, darte cuenta de que estás alcanzando tal y como diseñaste todo aquello que te habías propuesto. También hay que planificar los descansos, pues tomar aire es tan importante como avanzar. Las dificultades van a venir en el viaje, siempre es así y no es posible programarlas todas de antemano, pero si puedes intuirlas, saber y asumir que vendrán las debilidades y dificultades en el momento más inoportuno. Por eso también, te tiene que pillar el momento negativo muy atento y sin bajar la vista.

El problema de los trabajadores "columna" en las empresas

Nada hace más daño a las organizaciones, a las empresas, que los trabajadores “columna”, esas personas que ya quemadas son simples columnas que no hacen nada que no sea lo mínimo indicado en su hoja de ruta laboral. No se implican, no colaboran, no piensan, no rinden a diferente velocidad según el momento, no avisan, no hablan.

La realidad laboral del momento ha hecho que estos trabajadores aumenten. Y es uno de los principales motivos de nuestra baja productividad aunque le dediquemos muchas más horas de trabajo que en otros países. Son puestos de trabajo mecánicos, mal ejercitados, llenos de ausencias de todo tipo, sean de minutos o de semanas, bajas laborales, conflictos, problemas. Y siempre terminan igual, con el despido y la vuelta a los mismos errores por intentar contratar a personas en la mismas condiciones.

Suelen ser trabajadores que proceden de las ETT, pero también colaboradores de la empresa a los que hemos quemado por diversos motivos, gente a la que hemos contratado en prácticas y los hemos olvidado en un rincón con unas perspectivas no cumplicas, genete a la que no hemos formado y que nos conformamos con que sean meros ejecutores de órdenes repetitivas, trabajadores que vuelan de un oficio a otro según momentos, trabajadores a distancia sin implicación, personas que han avanzado de edad y no hemos sabido entender su anterior implicación y la disposición según la edad física o mental, etc.