22.4.17

La importancia de las NO decisiones

Sabemos cómo es nuestra sociedad, de qué forma funcionamos, hacia donde parece que vamos. Sabemos qué nos está sucediendo. Esto último, casi, pues hay muchas cosas que se nos ocultan. Pero lo que no sabemos es hacia donde debería haberse movido nuestra sociedad, si se hubiera actuado de otra forma.

No podemos saber en qué punto nos encontraríamos hoy, si se hubieran tomado medidas sociales y políticas distintas, en cada momento clave de nuestra historia mundial, europea, española o zaragozana.

Y es precisamente en este punto donde nunca pedimos responsabilidades a los que gestionan, cuando es en realidad un asunto crucial para los resultados.

Criticamos lo que se hace.

Pero no criticamos lo que NO se hace.

La sociedad se mueve a golpe de unas decisiones que conocemos, pues se toman y las vivimos, las vemos. Sean positivas o negativas. Pero desconocemos todas las decisiones que se han analizados y se quedaron sin realizar por diversos motivos. Y sin duda, desconocemos más, aquellas decisiones que nunca se evaluaron y por consiguiente nunca formaron parte de las posibles.

Esta semana estuve en una mesa de trabajo para tomar decisiones muy importantes sobre una gran ciudad. Se evaluaron decenas de propuestas teóricas, se eligieron tras unos análisis profundos algunas de ellas, y ahora hay que darles cuerpo, forma, financiación, sentido social y llenarlas de contenido, incluso de técnicos que las pongan a trabajar.

Los asistentes éramos (la mitad) todos políticos. ¿Un desastre verdad? Noooo. Éramos cinco políticos asistidos por cuatro grandes técnicos. Tranquilos todos. Incluso os diría que los políticos…, igual somos gentes que sabemos leer y escribir y en nuestra vida anterior hemos podido ser también técnicos. Hay de todo en la viña de donde sale el buen vino. Y el malo.

Lo que quiero mostrar sobre estas líneas, es que la suma de decisiones, de descartes, de opiniones encontradas entre ideologías muy diferentes, han logrado un resultado. Pero podrían haber salido decenas de ellos, totalmente distintos unos de los otros.

Con el tiempo, en este caso en el medio plazo, se nos podrá juzgar por nuestras decisiones, pero nunca se nos podrá juzgar por las decisiones de este jueves, pues nadie sabe qué ha quedado descartado. Y posiblemente algunas de esas ideas fueran más influyentes que las elegidas. O más catastróficas.

21.4.17

10 normas básicas para ayudar aprender

Todos tenemos que aprender, estamos constantemente aprendiendo. Y aprendemos de la experiencia de otros. Por cada persona que necesita aprender, hay otra persona que enseña, sabiendo que enseña o sin saberlo. La interdependencia de unos con otros es muy importante, siempre positiva y gratificante para crecer como personas cada vez más válidas. ¿Cómo podemos ayudar a otras personas, niños o adultos, a que aprendan?

Estableciendo metas claras y posibles
Premiando los logros conseguidos
Compartiendo recursos y conocimientos
Asignando tareas individuales
Respetando las personalidades de cada persona que aprende
Utilizando la imaginación para enseñar, mostrar, comunicar
Actuando frente a los problemas de aceptación, adaptación
Resolviendo los problemas exteriores que puedan afectar a la motivación
Lograr empatía entre personas que enseñan y aprenden
Poner en valor el crecimiento personal y el esfuerzo

20.4.17

Qué es el Coworking, el compartir el trabajo?

Antes los empleados de todas las empresas se adaptaban totalmente a las normas de estas, a sus sistemas y horarios. Hoy en cambio, son las compañías las que están ajustándose a las necesidades de sus sistemas y procesos laborales para incrementar la productividad. Esto puede sonar extraño en un mercado como el español, donde la precariedad es casi absoluta en muchos sectores de servicios, pero en cambio es totalmente diferente en procesos industriales donde se necesita mano de obra cualificada e implicación con la empresa y su producción.

En los últimos años han aumentado un 60 % los empleados que trabajan fuera de su oficina o de manera remota; y además ha aumentado el número de personas que dicen abiertamente que se están preparando para tener su propio negocio, su personal forma de ser autónomos e independientes de una empresa por cuenta ajena. Lo que en un principio es alentado por las propias empresas que desean ampliar las subcontrataciones o tener operarios con contratos temporales o de autónomos, se puede volver en una competencia feroz.

Además de trabajar en casa, en una cafetería o en el coche: los coworking u oficinas integrales, ya son una tendencia en aumento del autoempleo.

¿Qué son los coworking?

Son espacios donde se integran viveros de empresas pequeñas, que alquilan lugares de trabajo compartiendo todo lo que necesita una oficina o empresa de servicios. En un local pueden estar trabajando diversas empresas diferentes entre ellas, que no son competencia, a donde acuden los clientes de todos ellos si así lo necesitan, y que disponen de salas de reuniones y zonas de trabajo personal, unas buenas fotocopiadoras o material de oficina que comparten entre todos ellos, sistemas de comunicaciones centralizados, una recepcionista que comparten entre las empresas, un solo asesor contable, fiscal y laboral, una centralización de la publicidad, etc. Dividiendo los servicios y los costes, pueden hacer viables sus empresas y dejarlas crecer con menos riesgo para ver si logran ponerlas en funcionamiento, compartiendo gastos con otros empresarios pequeños y que empiezan en similares necesidades.

Se trabaja desde métodos colaborativos y no competitivos en el que personas con distintas actividades laborales pueden compartir un mismo techo de manera simultánea, cambiando la forma de trabajar. Incluso se logra trabajar en compañía de otras personas, con las que compartir dudas e ideas, ajenas todas ellas a tu propia empresa.

Estos sistemas no son nuevos, pero sí se están ampliando y ya dan unos resultados muy válidos, para emprender nuevos negocios pequeños, donde los gastos primeros son un gran hándicap. Casi todas las ciudades medianas disponen de lugares privados o públicos para compartir estos servicios.

10.4.17

La solución ante la crisis no es despedir trabajadores

Hacer clic para leer el texto

No hay que añadir nada al texto que ha publicado este domingo ABC Empresa. Leerlo, reflexionar y cuando hay que hacerlo, tomar decisiones con le menor numero posible de errores.

18.3.17

Qué es la puntualidad productiva y de respeto?

Una de las características de las personas válidas para hacer emprendimiento propio o para triunfar en los trabajos de otros, es ser puntual. En estos tiempos la impuntualidad es una inconstancia que no se perdona, y curiosamente la impuntualidad es mucho más habitual de lo que nos creemos y un grave problema de productividad.

A la hora de tomar decisiones sobre los horarios de las reuniones de trabajo, siempre se tiene en cuenta este defecto para organizar los tiempos. Es decir, se asume de antemano que la impuntualidad es muy posible y con ello la pérdida de tiempo de todos los demás.

Una persona impuntual retrasa minutos de todos los demás. Y el tiempo es un recurso que no valoramos siempre, pero de un valor incalculable. El tiempo es finito, y para organizar las jornadas de todos, no se peude estar pendiente de los minutos que se pierden por la impuntualidad de otras personas.

Hay que ser responsable, pero sobre todo hay que ser respetuoso con todos los demás. Excepto con el impuntual, efectivamente. Ser puntual no se negocia, es un valor simple y que todos debemos tener. Y no es nada complicado ser puntual.

Si para serlo tienes que llegar 15 minutos antes, hazlo. Tus 15 minutos son menos que los 5 minutos de 10 personas que asisten a tu reunión. O que incluso los 5 minutos de quién te va a recibir y del que desconocemos cómo tiene organizada su agenda.

Ser puntual es llegar cuando hay que llegar…, tres minutos antes si es posible. Pero también la puntualidad es entregar un trabajo a la hora convenida, es cumplir con los horarios, o terminar una reunión cuando se ha establecido. El tiempo no tiene valor, de tanto como vale.

16.3.17

Donde se termina el esfuerzo, empieza el fracaso

Nada es más sencillo de entender que esta frase.

“Donde se termina el esfuerzo, empieza el fracaso”



Si somos capaces de hacer algo, si además creemos que lo hacemos bien, no debemos dejar de hacerlo. Parar es empezar a caer, empezar a fracasar. Los fracasos deben venirnos impuestos. SÍ debemos prevenirlos, detectarlos, analizarlos para poder reflexionar, pero sobre todo para seguir tomando medidas para revertirlos.

11.3.17

Siete errores básicos en nuestra vida profesional

Muchas personas no se atreven a montar su propio negocio, a emprender o a poner en marcha sus ideas, solo o en compañía de más personas, por las ideas preconcebidas que traemos en la mochila vital y por el miedo a lo desconocido. También por tener una autoestima baja y creer que no se está  lo suficientemente preparados para salir de la zona de confort y enfrentarnos a los nuevos trabajos que implican salir de la rutina y de lo establecido.

Es verdad que los miedos nos atenazan, que no sabemos bien con qué nos vamos a encontrar, y sobre todo no sabemos cómo hay que reaccionar ante las dificultades. Estas vendrán, seguro, pero no es tan complicado afrontarlas, y tratar de vencerlas. Y si es difícil, lo será para todo el mundo.

Nadie nace preparado para emprender ideas y negocios. Hay lecciones que sólo pueden aprenderse con la experiencia que te ofrece la propia idea al ponerla en práctica. Se aprende equivocándonos, probando y avanzando en la formación constante según la vayas necesitando, eso sí, con una base formativa lo más amplia posible para empezar. La base no es sólo lo necesario para tu oficio, sino también lo es sobre vender, sobre gestionar equipos y proveedores, sobre contabilidad y normas fiscales. Pero nada es tan complicado como para no aprenderlo.

Cometemos errores en la vida profesional que debemos rectificar cuanto antes. Son básicos, pero nos muestras el lado más absurdo de nuestras posibilidades para triunfar.

 No somos nada puntuales como sociedad.
 No sabemos aceptar el fracaso
 No queremos escuchar nunca las críticas
 Trabajamos por dinero y no por objetivos
 Nos falta autoestima
 No tenemos una formación actualizada
 No sabemos nada de microeconomía

8.2.17

Talleres autoempleo "Acción contra el Hambre"

Con la ayuda de Zaragoza Activa, la ONG “Acción contra el Hambre” ha creado unos talleres formativos gratuitos para el autoempleo, dirigido en este caso concreto a mujeres inmigrantes. El objetivo de estos cursos es fomentar el emprendimiento personal, la autoestima, los potenciales de cada persona, la motivación de sus cualidades para lograr sacarles de su situación muchas veces de baja autoestima pero no de capacidades. Se enseña a desarrollar las ideas propias, a darles formas rentables, que se puedan vender y comunicar a los futuros clientes, que sean proyectos capaces de salir de su interior personal, para hacerlos negocio.

Son tres jornadas seguidas con los talleres que os dejamos en la imagen, no tanto con la intención de que os apuntéis, como con la intención de que aprendáis qué vais a necesitar preparar en vuestra formación, para lograr el autoempleo, en línea con lo que se considera básico, tanto para mujeres como para hombres, tanto para emigrantes como desempleados.

A partir de estos conocimientos muy básicos, es desde donde debéis avanzar y empezar a construir vuestra idea, para lograr que sea rentable y creáis vosotros en ella sin fisuras.

5.2.17

La felicidad laboral y personal es productiva

Desde la Universidad de Navarra, la psicóloga y escritora María Jesús Álava Reyes, que impartió una conferencia bajo el título 'La felicidad productiva', nos manda un mensaje muy claro y contundente. La felicidad de los trabajadores puede aumentar hasta un 30% su productividad. Es pues una buen inversión procurar que los trabajadores de las empresas estén felices sus horas de trabajo, crean que forman parte de una comunidad que procura su felicidad, y que el éxito es algo que deben todas las partes buscarse por igual, como elemento positivo y productivo.

La señora Álava señaló con claridad que: “…la felicidad es la que provoca el éxito, y no al revés.La clave está en una buena combinación entre la gestión de las operaciones  con eficiencia operativa, y la gestión de las personas buscando su felicidad profesional“.

María Jesús Álava Reyes preguntó: “¿por qué a la hora de escoger entre los candidatos no interesa saber si son felices o no; y nos centramos fundamentalmente en otro tipo de competencias?. Sabemos que el impacto que en un equipo tiene una persona alegre, vital, feliz, motivante, es fantástico, ya que generalmente es gente que busca soluciones, creativa y resistente a la frustración. El impacto que esto tiene en la empresa y en la productividad de ésta es enorme”.

Quiso también hacer una distinción entre el estrés positivo, “aquel que nos estimula, nos ayuda y empuja a mejorar”, y estrés negativo, que es el que “nos impide descansar, nos produce ansiedad, nos puede llegar a bloquear y tiene manifestaciones, incluso físicas, como la falta de sueño, sudoración o taquicardias”.

Consejos para ser más felices
  • Afrontar la vida con optimismo. Lo importante siempre es la actitud.
  • La comunicación es clave. Comunicar bien los temas importantes.
  • Controlar nuestro estrés y dejar de sufrir inútilmente o asumir las consecuencias.
  • Ser asertivos, pero no agresivos.
  • Ante la adversidad, capacidad de reacción e inteligencia emocional.
  • Cuando analicemos un hecho, recordemos que hombres y mujeres somos diferentes.
  • Ser creativos. Cuando todo parezca perdido, usar la imaginación.
  • Potenciar nuestro sentido del humor.
  • Aprender de experiencias difíciles.
  • Aprender de los niños, ellos tienen una lógica maravillosa.

Nota.: Esta información proviene en parte del Diario de Navarra.

2.2.17

Primeros pasos para crear una empresa

Si queremos emprender una idea, crear una empresa, ofrecer un servicio, es fundamental no saltarse algunos de los pasos básicos que debemos tener realizados según se avanza en el proyecto. Si crees que lo primero es enterarte de los pasos legales y administrativos, te estás equivocando gravemente. El primero es crear un Plan de Empresa o de Negocio. Daría igual el nombre que le ponemos a este documento propio y primero. 

Hay que diseñar, escribir, conservar bien apuntado, todo el proceso que se quiere llevar a cabo. El diseño de estas ideas, conservadas en un documento, es fundamental. Debemos preparar hasta el mínimo detalle de todo el proceso. Plantear la idea y sus dificultades. Un DAFO completo y un saco de ideas y temores, de pasos a dar, de apoyos y dudas. Hay que marcar inversión aproximada, tiempos de resultados, fuerza necesaria para cada caso en concreto, estimaciones de problemas, conocimientos de los mercados y de nuestras posibilidades.

En realidad estamos hablando de tu idea. Es tu proyecto. Así que te debes convencer a tí mismo, de que sabes todo sobre la misma. Si tú no te convences, será imposible convencer a nadie. Sean proveedores, bancos o clientes. Debes conocerla bien, debes creer en ellas, debes demostrarte que no te has engañado y que es viable, que es también rentable pues nadie crea una empresa para perder dinero. Y debes marcarte tiempos, para que en todo momento sepamos todos, pero sobre todo tú, en qué punto estamos del desarrollo de tu proyecto.

Al crear una empresa, lo habitual es que no pensemos en invertir en formación. Y en cambio esto es fundamental. Podemos saber mucho de fabricar un servicio, un producto…, pero hay que saber también venderlo, hay que conocer lo más básico del mundo económico empresarial, incluso legal. Es cierto que podemos subcontratar servicios legales, pero antes de esto debemos conocer qué necesitamos y por ello que deseamos solicitar.

Recuerda que dentro de todo proceso de emprendimiento, debes seguir teniendo vida personal. Nunca hay que descuidar esa parcela para no quemarse antes de empezar a obtener réditos económicos o personales de tu nuevo proyecto. Debes compatibilizar tu nuevo emprendimiento con tu vida anterior, cambiada pero nunca abandonada.

26.1.17

Comunicación interna ó Comunicación con participación

Cuando hablamos de Comunicación Interna, bien en una organización o en una empresa, debemos admitir como primer tema de análisis que no nos estamos dirigiendo a un público externo que ni conocemos ni nos conocen, sino a los que ya son la empresa, a los que forman la organización y saben perfectamente qué somos, qué queremos ser, qué posibilidades tenemos. Parece obvio, pero esto debe servir para diferenciarnos claramente en nuestras formas de comunicar, entre Comunicación Exterior e Interior. No tienen que emplear los mismos mecanismos.

La meta de todo proceso de Comunicación Interna no es informar. Eso lo pueden conseguir, de mejor o peor forma, desde otros canales que no sean los propios internos de la empresa u organización. La meta de comunicar bien de forma interna es la de integrar mejor a todos los componentes de la empresa u organización, y motivarlos en su relación con la empresa que comunica, utilizando para ello la comunicación interna motivacional.

Para ello  es fundamental ser muy creíbles a la hora de realizar Comunicación Interna.

La Comunicación Interna es lograr convertir en embajadores de la marca, a todos los que reciben esta información. Nadie hará de embajadores de los proyectos y empresas, si ellos no estuvieran muy convencidos de que reciben verdad, de que no están siendo manipulados. De que todo el proceso forma parte de la lógica relación entre partes.

Todos los integrantes de un proyecto o empresa, en estos tiempos (casi) nuevos, tienes que escribir el relato interno en mecanismos muy horizontales. No de arriba abajo, sino en redes que se unen entre ellas, se comuniquen entre ellas. Por eso además de crear mecanismos de comunicación interna, hay que dotarlos de retornos, de bidireccionalidad, para que la implicación sea válida.

¿Y qué mecanismos con los válidos en tiempos convulsos como los actuales? Veamos algunas pinceladas.

Se busca crear gente comprometida.
Siempre los pies deben estar tocando la realidad.
Los ojos deben estar vigilando todo, para dar respuesta a todo.
El corazón de cada integrante de los procesos de comunicación deben estar dentro de la marca.
Siempre hay que tener los brazos extendidos para colaborar entre todos.
Cada vez se estila más la comunicación menos informativa pero más vinculante y con voz de todos.
La comunicación debe emanar lo más cerca de los líderes para que tenga importancia además de verosimilitud, trabajando más conectados y en línea más horizontal.

24.1.17

Motivar cuando es más complicado

Motivar a tu equipo no es sencillo, si te dicen lo contrario no les creas. Hay que motivar en los buenos tiempos, pero también —y sobre todo— en los malos momentos, en las dificultades de la empresa, que es precisamente cuando más se necesita mantener la unión y el concepto de motivación. Y es precisamente entonces cuando no podemos emplear muchos de los mecanismos que sabes que funcionan. Cuando la empresa se está hundiendo es cuando más se necesita motivar en positivo. Sin engañar nunca, pues entonces todo se hunde.

Cuando hay dificultades de relación, económicas, de futuro, se han tomado algunas decisiones en el grupo, que dificulta enormemente la motivación. Han existido despidos previos, malas relaciones, malas decisiones que ya han afectado al grupo. Resulta muy complicado que tus palabras y acciones sirvan y se las crean.

Las personas tenemos cinco necesidades básicas: 

Fisiológicas.
Seguridad.
Sociales.
Reconocimiento.
Realización.

En cada momento de la vida de la empresa, de la realidad de la situación, hay que potenciar una más que otra. A veces solo es posible trabajar sobre alguna de ellas y con herramientas simples. Pero precisamente entonces, es cuando necesitas más resultados eficaces.

Las personas trabajamos por el éxito. El éxito son muchas cosas y diferentes. Puede ser éxito personal, de grupo, de objetivos, de seguridad, de reconocimiento. Pero si al final no se ve el éxito como una meta a la que debemos llegar, se abandona la pelea. Por eso es fundamental marcar la meta, los objetivos, el éxito sea el que sea, para que todos sintamos deseos de alcanzarlo.

En esta búsqueda del éxito hay que marcar claramente la importancia del grupo, del equipo. Y sobre todo creérselo para hacerlo creíble. Y sin duda, ser verdad. Y cuando no se puede influir con ventajas económicas, al menos hay que trabajar las ventajas de reconocimiento, de la seguridad, de un trabajo realizado que ha servido para algo importante. Hay que ganar, aunque sea muy complicado hacerlo, y saber que tras el intento también está el éxito. A veces un empate o una pequeña pérdida puede ser un camino que nos lleve hacia el éxito futuro.

Es eso…, o derrotarse antes de plantar cara a las dificultades. Y para eso hay que ser muy creible y muy claro.

23.1.17

12 ideas para triunfar en un blog o videoblog

Es habitual ver en los medios a personas jóvenes que ganan una pasta gansa con blog o con videoblog, sin apenas esfuerzo. Millones de visitas, de seguidores, de anuncios, de euros. ¿Esto es verdad? Pues sí y no. Depende, como en todo.

Amancio Ortega empezó vendiendo batas a tiendas de barrios y ahora es el dueño de la tercera fortuna del mundo. Si ahora te pones a vender batas por tu barrio no lograrás pagar ni el alquiler. Depende, como en todo, claro.

Quien piense que montarse un blog o videoblog de éxito es sencillo, fácil y no requiere mucho trabajo mental y de horas, se equivoca. Déjalo, no sigas. Mejor repartir pizzas. Un negocio digital tiene, como todos los negocios, que lograr vueltas, más negocios a los que pagan, a los que dan el beneficio. Y eso ya no es tan sencillo. 

Veamos algunas pinceladas que nos llevará al éxito o al menos a pasárnoslo mejor.

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} Hay que definir muy bien y sobre el papel qué estrategia quieres emprender. Debes crear una marca personal potente, creíble y válida. Daría igual si es a costa de hacer el tonto o de aparecer desnudo contando asuntos filosóficos. Tiene que parecer potente, creíble y válida.

} Hay que asesorarse muy bien de todos los pasos, aprender, aprender, aprender. Copiar, copiar y copiar hasta lograr algo totalmente diferente. Si copias algo de un lugar es una copia. Si copias algo de 10 lugares y los mezclas, tienen algo totalmente diferente.
 
} Aprende a fracasar. Aprende a cambiar. Aprende a no hundirte. Aprende a levantarte y seguir volando.

} El mundo digital requiere mucho tiempo invertido. A todas las horas. Aprende a manejar herramientas que hagan parte del trabajo por tí. Hay métodos que saben responder, que saber buscar. Que saben leer. Organízate y planifica bien tus tiempos de respuesta. Automatizate. Incluso en pensar.

} Tan solo una pequeña parte de nuestro trabajo nos llevará hacia el éxito. Pero necesitamos crear todo para que sobresalga esa pequeña parte. Admite que la mayoría es basura, pero aprende a distinguir lo que es maravillosa basura comestible.

} Tus clientes, tus lectores, tus mirones, tienen que ser fieles. Apóyate en ellos. Pídeles que sigan siendo mirones. Y que hablen de tí. Si logras que te insulten en su justa medida, mucho mejor.

} Vuelve aprender. Seguro que hay algo nuevo que todavía no conoces, que no has aprendido y no lo utilizas. Aprende, aprende.

} ¿Ya sabes qué debes hacer, cuando debes hacerlo, cómo debes realizarlo? Bien. ¿Ya has detectado en qué eres diferente a los demás?

} Comparte. Regala. Interactúa. Participa. Déjate ver. Cuida otra vez más tu marca personal.

} Recuerda, es mejor menos visitas si estas son de calidad. Pero la listón de esa calidad lo debes poner tú. ¿Qué calidad buscas? Tus visitas hablan por tí y te dicen si son de calidad. Los fieles siempre son de calidad. Los que te dejan comentarios siempre son de calidad.

} Mira, tus contenidos hay que republicarlos. Debes buscar el método mejor para que se difunda tu contenido. Sirve casi todo, y da la opción de que te respondan que no quieren más email. Pero comparte. Reparte. Regala.

} Y una última consideración. La mejor. ¿Crees en tí, en que estás haciendo lo mejor que puedes hacer?  ¿Crees en tu trabajo?

12.1.17

Economía del bien común, un modelo de futuro

Se empieza a escuchar con fuerza otra forma de entender la economía pública y privada, a la que con diferentes nombres llamamos “Economía del bien común”, es decir, un sistema económico que “también” busca matrices de resultados que afecten positivamente a la sociedad presente y futura. 

¿Y en qué se basa este nuevo concepto de “Economía del bien común”?

Afecta a todos los segmentos de la economía del consumo, productiva, social, laboral o de relaciones con el dinero, aunque no sea dinero real.

Si empezamos con los proveedores, debemos acotar la figura del proveedor como algo mucho más grande de lo que nos imaginamos. Proveedores somos todos, de muy diferente forma, de un tamaño muy distinto. En la medida en que nos relacionamos, entregando servicios o productos, somos proveedores de algo o de alguien.

Y aquí la oferta como proveedores debe ser como poco más ética. Algo que sin duda se debe exigir por encima de casi todo a los que controlan la financiación de todo el proceso económicos, sean bancos o similares.

Podemos tomar como ejemplo una lechuga o un kilo de carne de pollo. Desde que alguien vende las semillas (o los pollitos) y hace un contrato de compra de futuros por los miles de kilos de lechuga que aún no se han plantado en la tierra, ya entra la ética a gobernar la relación. Los precios se marcan para que el agricultor gane lo justo para que no desee dejar el campo. La ética del precio al producto no busca el beneficio de quien lo trabaja ni de quien al final compra y paga por todo el producto final. Todo se organiza para que en las estaciones intermedias los vendedores y compradores ganen lo más posible.

Estos conceptos de economía sin dignidad y de laboratorio económico para controlar los beneficios de los procesos, es la que hay que revertir y modificar. A eso hay que añadir que todos los procesos sean sostenibles tanto en el presente como en el futuro.

Un reparto más lógico de las plusvalías que van generando todos los pasos de la producción, es lo que hay que controlar para que la economías ea más del bien común, y no sólo del bien privado de unos pocos. Los beneficios de los procesos deben ser mejor repartidos entre todos, productores entre ellos, pero también la propia sociedad que alienta y permite los grandes negocios con un consumismo programado.

Un reparto más justo de las rentas, menos desigualdades, más democracia y transparencia, mayores estándares de calidad y control, cambiar el concepto social de los pasos intermedios en los procesos de distribución, y sobre todo orientar parte de los beneficios que se obtienen hacia las acciones de bien común que se necesitan. Hay que repartir, así de simple.